
El símbolo gráfico de ACAM parte de un cuadrado que no llega a cerrarse. Representa una puerta que permanece abierta:
la puerta de ACAM.
Un espacio al que poder llegar cuando lo necesites para sentirte escuchado, acompañado y encontrar apoyo y recursos.

El faro es otro de los símbolos que identifica a ACAM. Representa la luz en medio de la tempestad que puede suponer un cáncer: un punto de referencia que acompaña y ayuda a encontrar el camino.
En medio de la tempestad, queremos ser un faro.
Contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas de cáncer y de su entorno, acompañándolas de manera integral durante las diferentes etapas de su proceso.
#porquenotodoesdecolorosa
Ser un referente de apoyo y acompañamiento, consolidándonos como un punto de encuentro donde crear y desarrollar proyectos que mejoren la vida de las personas afectadas de cáncer y su entorno, rompiendo tabúes y estigmas y favoreciendo, a través de la sensibilización, una inclusión social y laboral real.


¿Cómo te podemos acompañar? Es la primera pregunta que hacemos a quien llega a ACAM.
Las personas están en el centro de todo lo que hacemos. Queremos acompañarlas durante las diferentes etapas del proceso oncológico y ofrecerles un espacio cercano, seguro y humano en el que sentirse escuchadas, comprendidas y acompañadas.
Porque para ACAM acompañar también significa estar, escuchar y caminar al lado de cada persona respetando sus necesidades y sus tiempos.
Somos inconformistas por naturaleza. Pensamos de manera diferente y creemos que todavía quedan barreras, tabúes y estigmas que romper.
No nos conformamos con mirar hacia otro lado. Queremos dar visibilidad a las realidades que viven las personas afectadas de cáncer y contribuir, a través de la sensibilización, a generar cambios reales en la sociedad y en las empresas.
Porque si queremos conseguir resultados diferentes, también tenemos que atrevernos a hacer las cosas de manera diferente.
Juntos llegamos más lejos.
ACAM es una comunidad construida entre personas. Para nosotros estar juntos significa acompañar, colaborar, sumar, respetarnos, cuidarnos y aportar cada uno lo mejor de sí mismo.
Porque todos formamos parte del mismo barco y remamos en la misma dirección.
Cada persona cuenta y cada aportación suma.
Formar parte de ACAM implica participar, implicarse y actuar con responsabilidad. Somos conscientes de que nuestras decisiones tienen impacto en las personas y en el futuro de la Asociación.
También entendemos los errores como una oportunidad para aprender, mejorar y seguir avanzando juntos.
Consideramos a cada persona como única.
Por eso acompañamos desde la empatía, el respeto y la escucha, sin juzgar y entendiendo que cada persona vive su proceso de una manera diferente.
Ser honestos significa también ser coherentes con nuestra misión y nuestros valores y gestionar ACAM de forma clara, responsable y transparente.